5 de febrero de 2012

Salida día 11 de Febrero: Sierra de Mijas

Sierras de Benalmádena y Mijas. 11 de febrero de 2012.


Participantes: Jerónimo, Ana, Lola Valle, Lola Díaz, David, Enrique, Manolo Tarifa, Manuel de Nerja, Antonio de Fornes, Fali, Jesús, Ricardo, Carlos, Isabel, Luci y Paco Ruiz.

Distancia recorrida ≈ 18 km.
Desnivel acumulado ≈ 1100 m.


  • Vídeo de la salida



Desayuno en el bar de Fuengirola con rebanadas para los más madrugadores y molletes o pitufos para los que llegaron más tarde.
Salimos del comienzo de la carretera que sube a la embotelladora y al cerro de las antenas, con tiempo fresco, 6ºC y viento, que combatimos con el primer repecho. Dejamos la senda que sube por las Ermiticas y tomamos la que va hacia el Este, a media ladera, con Linaria clementei comenzando a florecer y un par de matas de Ophrys fusca. En la umbría al cruzar la cañada de D. Pedro había unos rodales de Genaria diphylla iniciando el escapo floral, muy retrasadas aún.
Nos acercamos a la mina del Peñoncillo y buscamos algunos restos de oligisto, pero está todo muy rebuscado y lo que quedan son pedruscos grandes. En la cañada de los Adenes iniciamos el ascenso más duro hasta llegar a la unión con la senda que sube por la cresta desde la mina de la Trinidad y de allí al Cerro de las antenas (Castillejos) donde tomamos el Ángelus al abrigo de una caseta. Sólo una triste Orchis collina y una Fritillaria lusitanica florecidas en todo este recorrido.
Subimos al cerro del Moro, lugar de vigilancia contra incendios, y proseguimos cresteando hacia el Oeste, hacia cerro Málaga. La senda al principio va paralela a la carretera hasta puerto Serrano, rodea un cerrete y asciende al puerto del Cerezal para desde él iniciar un repecho empinadísimo al puerto Valcázar, prueba de que no es vereda tradicional sino hecha por montañeros; al principio del repecho hay señal de una sendita a la izquierda que habría que explorar porque quizá sea la tradicional y suba también a puerto Valcázar suavizando el repecho.
Continuamos rodeando cerro Valcázar y por el puerto de la Braña nos metimos en el carrascal con la senda mal marcada. Llegamos al pie del cerro de la Medialuna, lo rodeamos por el Norte hasta puerto Farero y de allí bajamos por la empinada cañada al comienzo del carril. ¡Qué tremendos ejemplares de pino resinero en este trozo del recorrido!
El carril va al puerto de la Medialuna, se une al que sube de Jarapalos y traspone al Sur por el puerto de la Graja. Allí comimos y allí tuvimos la discusión de cada sábado para decidir dónde sentarnos. La comida bien regada, como siempre, y con muy buen humor.
Del puerto de la Graja seguimos hacia el Oeste, acortando por el pinar para no dar toda la vuelta del carril, rodeamos el cerro de la izquierda, y tomamos hacia el Sur, al mirador encima de la cantera de los Arenales. Tres Barlia robertiana nos alegraron la tarde. Rodeamos la cantera por el Norte y bajamos al carril para retomar la senda al Sur un poco antes de terminar la base de la cantera. Baja la senda entre pino carrasco, pasa por encima de la mina de Pompeyo, para reencontrar el carril otra vez cerca del fondo de la cañada. La senda cruza el carril y continúa por el pinar siguiendo la huella de una antigua conducción de agua hecha con tejas. Se aproxima la senda a la carretera que sube a las antenas y allí es conveniente bajar a ella y continuar hasta los coches porque si se sigue la senda por la antigua acequia luego es difícil salvar el talud a la carretera.
El día fue mejorando de la mañana a la tarde. Se paró el viento y la temperatura fue subiendo. Bonito recorrido, lástima que hubiese tan pocas orquídeas en flor. De cualquier modo la caminata sirvió para hacer ejercicio, olvidar las preocupaciones y cargar las pilas para comenzar una nueva semana.


Linaria clementei

Por uno de los senderos

En la mina del Peñoncillo

Orchis collina - Orquídea pobre

Fritillaria lusitanica

Cerro de Castillejos con Fuengirola al fondo

Fali y Manuel D. en el Cerro del Moro

El desastre de las canteras de Alhaurín

Cresteando
Cerca del Cerro de la Medialuna

Comida

Barlia robertiana - Orquídea gigante

Vinos

29 de enero de 2012

Salida día 4 de Febrero: El Torrecilla desde el Mirador del Caucón

Participantes: Ana, Jerónimo, Antonio Muñoz, Fina, Lola Díaz, David, Manuel de Nerja, Antonio de Fornes, Paco Ruiz, Fali, Jesús, Miguel Sánchez y la Pulgui.


Caucón, Tajo de la Caína, Cañadas de la Perra, Carnicería y Froncaire, Torrecilla, Pilar de Tolox, Meseta de Quejigales, Enamorados, Llanos de la Casa, Caucón.

Distancia recorrida ≈ 20 Km.
Desnivel acumulado ≈ 1100 m.

Ruta en Wikiloc

Tuvimos la agradable compañía de Antonio Muñoz y Fina que se levantaron a las 5 de la mañana en Granada para estar a las 8,30 en Yunquera.
Desayuno en Yunquera: molletes aderezados con aceite, mantecas colorá y blanca, tomate y café…un excelente desayuno.
No se equivocaron los del tiempo. Habían predicho frío y viento y frío y viento tuvimos. Partimos del Caucón con -4ºC y en la umbría debajo de la Era de los Gamones ya teníamos -7ºC. Aún estábamos protegidos por el bosque de pinsapos y no habíamos sentido las acometidas del vendaval. Se hicieron presentes por el Tajo de la Caína, tanto que no nos acercamos a los tajos por miedo a caer. La Cañada de la Perra nos protegió un poco del viento, no del frío porque la temperatura seguía a -6ºC y comenzamos a pisar la nieve, helada pero aún crujiente, sin peligro de resbalones.
Antes de salir por el Puerto de la Perra nos reagrupamos porque sabíamos que en esas parameras el viento y el frío no nos iban a dar cuartel. Y así fue. El viento helado atería lo único que llevábamos descubierto, los ojos y un trocito de la cara. Hubo que caminar rápido para combatir el viento helado y hasta los instantes que paramos para hacernos fotos en la nieve se nos hacían casi insufribles.
En un recodo de la cañada de la Carnicería hicimos el Ángelus. Parada muy cortita porque el frío no permitía otra cosa, antes de entrar en Froncaire. Precioso y añoso pinsapar cubierto de la nieve impoluta. En él abrimos el mínimo camino para intentar dejarlo tan virginal como estaba. Y del Pilar de Tolox al Torrecilla por una concurridísima senda. Siempre pasa lo mismo, los picos más altos son los que atraen al personal. La subida al Torrecilla será una de las partes más feas de la Sierra de las Nieves, pero es la que atrae a los visitantes. La senda al pico estaba helada, casi una pista de patinaje que sorteamos yendo de piedra en piedra y por la nieve fuera de la senda. En el pico, a -8ºC y con un vendaval horroroso, no se podía estar, así que llegamos hicimos una rápida foto, no sé para qué porque se aprecian unas anónimas figuras cubiertas de anoraks y gorros que pueden ser cualquiera, y nos dimos la vuelta. La senda de bajada, como preveíamos, era un tobogán de hielo. Tuvimos que salir de ella y buscar las piedras y sabinas para ir bajando despacito.
En el Pilar de Tolox nos esperaba Miguel que no había subido porque cuando se dio cuenta que la perra no venía tuvo que dar media vuelta y bajar a buscarla, con tan mala fortuna que resbaló y rompió la botella de tinto. En el Pilar encontró a la Pulgui que, con mejor criterio que nosotros, había preferido quedarse con los caminantes que estaban almorzando y ayudarles a vaciar las fiambreras.
En un carasol del Pilar comimos a 0ºC, pero protegidos del viento nos parecía que estábamos en el paraíso. Nos tomamos nuestro tiempo, como siempre. Reímos, charlamos, hicimos honor al nombre del grupo y terminamos con café, té y orujos varios.
Pero el helado vendaval no había amainado. Nos esperaba. Cuando salimos de la protección del peñasco del Pilón de Tolox volvió a castigarnos sin misericordia y así siguió por toda la interminable paramera de Enamorados hasta que entramos de nuevo en el pinsapar en la cañada del Saucillo. Allí respiramos un poco más tranquilos, bajamos a los Llanos de la Casa y por la senda de la cañada de Juañisclo Huelma al Caucón.
Un día de sol, con temperaturas siempre más bajas de -4ºC y un vendaval inmisericorde que aumentó la sensación de frío a entre -20ºC y -25ºC. A pesar de las inclementes condiciones hicimos el recorrido que nos habíamos propuesto y a buen paso; no quedaba otra para combatir el frío.



Por el Pinsapar de los Lajares

En el Mirador del Tajo de la Caína

Enfilamos hacia la Cañada de la Perra

Pinsapos y quejigos en la Cañada de la Perra

Llegando al Pto. de las Boas

Por el Cerro del Chaparral

Antonio bajo un quejigo helado

Grupo

Por la Cañada de las Carnicerías

Entrando en Cañada de Froncaire

Sombras en el Pinsapar de Froncaire

Llegando al Pilar de Tolox

Bajando del pico

Carasol en una oquedad del Pilar de Tolox

Chorreras heladas

Dejamos atrás el Torrecilla

Por la Meseta de Quejigales

Muerte

y vida

Por el Peñón de Enamorados

De vuelta por Los Ventisqueros

23 de enero de 2012

Salida día 28 de Enero: El Cielo por Lomas Llanas

Participantes: Ricardo, Carlos, Isabel, Fali, David, Antonio de Fornes, Paco Ruiz, Jesús, Ana, Jerónimo, Paco Ponferrada, Manuel de Nerja

Distancia recorrida: 20,6 km
Desnivel de subida acumulado: 1.444 m

  • Vídeo de la salida




Isabel, bienvenida al grupo. Demostraste estar en plena forma.

Desayuno en Caleta, recogida de Manuel de Nerja en la cueva de Nerja, salida del Pinarillo a las 8.40.


Mapa de la ruta

Después del infernal carril del Pinarillo salimos en dirección al barranco de Cazadores y antes de llegar a él vimos la mayor novedad botánica de la jornada, la Ophris fusca comenzando a florecer.

Ophrys fusca

Tomamos el barranco a buen paso para combatir el frío, con un cielo casi sin nubes y con la perspectiva de las partes altas de la cordillera nevadas. Al iniciar la senda que sale del barranco nos dividimos en dos grupos, uno que siguió por el barranco y otro que tomó la senda, bueno, tomo otro barranco hasta llegar a la senda. Como se ve, un grupo muy unido. A esto nos lleva nuestro talante democrático.

Primeros rayos de sol sobre el Almendrillo y el Almendrón

Pasando un canchal

Reunidos más adelante proseguimos a buen ritmo, sin parar en ninguno de los miradores habituales, ni siquiera en la separación hacia el barranco del Rey. Al tomar la cañada que nos saca del barranco de la Encina los de la cabeza se detuvieron un poco y nos reunificamos.
El día se había ido nublando y enfriando de modo que a mitad de la cañada entre el barranco de la Encina y Lomas Llanas, cuando comenzamos a pisar nieve, teníamos 4ºC y sin sol. Sea por la nieve sea por el despiste, sobrepasamos la senda que desde la cañada sale a Lomas Llanas. Hubo que bajar un poco a reencontrarla y de nuevo aquí se demostró la unidad del grupo: cada uno tiró por donde le dio la gana para intentar llegar a la senda. Se ve que teníamos ganas de triscar en la nieve y entre la maleza.


Barranquillo hacia Lomas Llanas

Momentos

Como somos previsores, en una salida anterior se pusieron mojones en la salida de la senda hacia Lomas Llanas y en Lomas Llanas durante un trecho. Gracias a ellos nos despistamos varias veces pero retomamos la senda totalmente oculta hoy bajo la nieve. Bajo uno de los memorables pinos de Lomas Llanas tomamos un rápido Ángelus y enseguida nos pusimos en marcha para combatir la tiritera. Del barranco de la Higuera comenzó a subir una espesa niebla que iba invadiendo el pinar; lo que faltaba para arreglar el frío y la nieve del día. El puerto de la Orza, hacia donde nos dirigíamos se veía cuando la niebla lo permitía, pero lo suficiente para llegar a él sin problemas y ascender de él al Alto del Espartal. Allí la niebla se disipó y nos permitió ver la cresta que nos conduciría al Cielo y los tocones y pinos ennegrecidos que había dejado el incendio del pasado verano en la ladera Oeste del Alto del Espartal y en la cañada siguiente. Afortunadamente el incendio fue muy limitado.

El Navachica

Pinar incendiado por el Cerro del Alto del Espartal


Por la cresta llegamos al Cielo y hartos ya de nieve decidimos, no sin controversia, bajar hacia la Civila. Efectivamente, en la cara Sur, poco más abajo del Cielo ya no había nieve. Paramos a comer en la cresta que da hacia el Arroyo de la Miel y la Herradura y nueva discusión por el lugar para sentarnos. Algunos tuvimos que volver a meter en la mochila el condumio y la bebida y trasladarnos unos pasos más al Este donde, supuestamente, había un “sitio magnífico”.

Llegando al Cielo

Grupo en la cumbre del Cielo

Bajando de la cumbre

Parada para contemplar Nerja y la costa

Muy buen rollo durante la comida y de nuevo en la senda para bajar a la Civila, atravesar el Sanguino y dejar el carril por la senda que sube a Cerro Molinero y baja al comienzo del barranco de Cazadores. De allí a los coches y a las 6 de la tarde partida del Pinarillo a casa.

Almendros en flor en el Cortijo de la Civila

Cortijo de la Civila

otrora lleno de vida

hoy sólo silencio y ruinas.

Tus bancales sin cultivo

con almendros que aún florecen

y olivos que fruto dan

pero ni olivas ni almendras

a nadie aprovechan ya.

En tu fuente rumorosa

ya no se escuchan las charlas

ni los cantos ni las risas

de las mozuelas serranas.

Los corrales sin ganados

las cuadras sin animales

las cocinas sin rescoldo

los cuartos sin habitantes

y los poyos sin ancianos

Hoy solo van por allí

caminantes con mochilas

y aunque pasen a tu vera

a tus ruinas ni se acercan,

su vida ya nada tiene

que ver con la que en ti hubo,

cortijo de la Civila.


Flor de romero (Rosmarinus officinalis)

El Pinarillo desde las laderas del Cerro Molinero

La grieta del Bco. de Cazadores