Torcal. 12 de mayo de 2012.
Participantes: Ana, Paco Zambrana, Jerónimo, Paco Ponferrada, Paco Ruiz, Luci, Marisol, Cayetano, Manuel de Rincón, David, Lola Díaz, Ricardo, Fali, Mariela, Jesús, Domingo e Isabel.
Distancia recorrida: unos 13 km.
Desnivel acumulado: unos 500 m.
Desayuno en Casabermeja, en el hotel al lado derecho de la autovía. Corrientito y caro. 3 euros/desayuno. Tenemos que buscar otro sitio.
Hay días que parece que nos levantáramos con el pie izquierdo y son, sin saber por qué, un cúmulo de despropósitos. En cambio otros sale todo bordado. Cosas de los hados. Este sábado fue el día de los despistes. Comenzamos con que después del desayuno cada coche fue por un sitio distinto al Torcal: uno por la carretera del Arco, otro por la de Villanueva de Cauche a la Concepción, otro por Antequera y finalmente Manuel y los suyos se dieron un paseo por la carretera de Granada, por la de Córdoba, por Antequera … no se sabe bien por donde pero echaron media horita más que el resto. Gracias a esta espera Isabel y Domingo que venían de Antequera llegaron al comienzo de la ruta. Después, a poco de empezar, Jesús perdió su bastón: vuelta a buscarlo y otro rato el resto esperando. A continuación unos hicieron la ruta verde y otros la amarilla con la consiguiente larga espera en los coches de los de la verde. Más tarde Ricardo fue al cuarto de baño y perdió al grupo: vuelta a buscarlo, a subir a los cerros y a vocear hasta que apareció. Gracias a que la ruta era cortita, sino se nos hace de noche.
Hicimos dos rutitas, primero la amarilla, una de las “oficiales”, cuando aún no había llegado casi nadie y otra “por libre”. Las dos muy bonitas. La oficial por los callejones, los paredones, las formas de erosión, la vegetación de zona húmeda que allí se da, incluso por las cabras que aparecían en lo alto de los riscos.
Para la segunda partimos del aparcamiento y en dirección Noreste nos acercamos al Camorro de las Siete Mesas. Desde él se contempla una inmensa panorámica de piedra terminada al Norte por el contraste de la feraz llanura de Antequera. Rodeamos luego el Camorro por la repisa del Diablo, una repisa al Norte del Camorro con 50 m de roca por encima de nuestras cabezas y 150 de precipicio a nuestros pies. Emocionante el recorrido, con trepada incluso para cambiarnos de una repisa a otra.
La repisa termina dando vistas a un valle cubierto de gamones que estaban en plena floración. Bajamos al valle y por él descendimos en dirección Suroeste hasta encontrar la senda que une el Torcal Alto con el Bajo. Nos dirigimos hacia el Bajo. La senda llega a un colladito y de él hay que seguir en la misma dirección Noroeste que traía la senda pero al pie de los roquedos que hay a la derecha, descendiendo poco a poco, hasta un puertecillo con pared de piedra casi derruida que separaría propiedades.
Descendimos al valle al Norte y por ese valle subimos poco a poco en dirección Este hasta que encontramos un hermoso majuelo en flor con suficiente sombra para todo el grupo. Fue el sitio elegido para almorzar. Las viandas, vinos, postres, tés y cafés a la altura de un restaurante de 5 estrellas, como siempre. Estábamos dando cuenta del condumio cuando aparecieron primero una, poco después otra, otra y otra vaca. Su senda pasaba claramente por nuestro restaurante. Ellas nos miraban y nosotros a ellas. De pronto se levantó el Niño del Almendral y nos hizo una demostración de cómo las iba a citar y a torear, pero fue Paco Ruiz quien, sin exhibicionismos, se acercó a ellas y las volvió hacia el pradito del que venían. Creemos que conocemos a nuestro grupo, pero cada sábado descubrimos alguna faceta nueva. Esta de la torería estaba inédita.
Continuamos valle arriba después de comer, atravesamos una gran dolina rodeada de muros de piedra y salimos al altiplano al Este del Camorro de las Siete Mesas y de allí a la carretera.
Como los días son largos, hubo tiempo de acercarnos al tornillo y regresar luego al aparcamiento y aún paramos después debajo de las antenas a ver una Nepeta.
Un gran día de sol, el primer sábado de calorcito en el año, que en lo alto del Torcal se notaba menos. Muchas plantas y vistas preciosas.
Torcal de Antequera
Polygonatum odoratum - Sello de Salomón
Saxifraga biternata
Ophrys tenthrendinifera var. filcalhoana
Castillos de roca
La luna asoma entre torres de piedra
¿Un camello tumbado? ¿Una esfinge? ¿Dos caras opuestas? Imaginación
Tragopogon porrifolius - Salsifí
Cerastium gibraltaricum
Cayetano y Antequera
En el Camorro de las Siete Mesas
Grupo al comienzo de la cornisa
Pasando en cuclillas unos y otros a gatas
Cornisa del Diablo
Pasando de una cornisa que se cortaba a otra para seguir
Sima
Paeonia broteroi - Peonías
Linaria oblongifolia
Ricardo y el majuelo en flor
Linaria verticillata spp. anticaria
Iris subbiflora
Vinos

