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2 de julio de 2012

Comida fin de temporada: día 22 de Julio, en Canillas de Aceituno

Quedamos a las 14.30 en el bar La Sociedad de Canillas de Aceituno.
Menú: chivo al horno.
Necesitamos reservar y encargar las raciones de chivo que vayamos a tomar. Por favor apuntaos y si no queréis chivo lo ponéis.

22 de mayo de 2012

CELEBRACIÓN JUBILACIÓN DE ANTONIO Y JESÚS

Celebración jubilación de Antonio y Jesús, en la Viña de Fornes.

Domingo, 3 de junio.

Participantes: 38-1


Distancia recorrida: Cientos de km de sierra juntos para trabar esta amistad
Desnivel acumulado: Muchos miles de metros de esfuerzos y buenos ratos por esos montes de Dios

Esta fue una de las pocas veces que no desayunamos juntos el consabido café y pan con aceite, cada uno lo hizo por separado físicamente pero ya con la mente puesta en Fornes, en la reunión de mediodía.

Los más madrugadores, Paco-M Carmen-Manuel y el grupo rinconero llegaron cuando aún no habíamos puesto las mesas. Así que tuvieron que ayudar con las mesas, el hielo, los refrescos, las sillas... Y después dicen que al que madruga Dios le ayuda.

Pronto estuvimos todos alrededor de la escasa sombra de la melia que Antonio había podado inmisericordemente y comenzaron a salir los aperitivos y las primeras cervezas de ese menú largo, pero no estrecho, porque las raciones eran,  más que generosas, pantagruélicas. Allí aparecieron tomates de categoría, pimientos con lomos de atún excelentes, mojo traído expresamente de La Mancha, lechuga tradicional, cogollos al estilo Fuengirola, champiñón “de mi madre”, aguacate, tortillas variadas de la Caleta, tomates secos de La Palma, delicioso cuscús en su recipiente ad hoc, asadura frita Fornes… En fin, un cúmulo de viandas a cual más sabrosa que propiciaron un ir y venir incesante de comensales con su plato hacia las mesas para rellenarlo de cosas variadas, en la acepción moderna de la tradicional “cucharada y paso atrás”.

El plato principal era cordero criado con los pastos de la Almijara y asado en horno tradicional de pan. Cuando llegó ya teníamos los estómagos bien llenitos. Pero se le hizo honor. A la carne y a las patatas. El perro de Antonio se tuvo que conformar con los huesos.

Después los postres. Qué tremendo lo que se puso en las mesas. Los riquísimos flanes de la vinoteca, porque suben a la sierra cada sábado, con melocotón, piña, cerezas y fresas, los suaves y perfumados huevos nevados de la Serranía, el dulce tocino de cielo, el sabrosísimo bizcocho, las tradicionales tortas de aceite, los finos pastelitos granadinos. Y las almendras “ameñas” que venían de aperitivo, se olvidaron y salieron a los postres, pero que no quedó ni una.

Y para terminar el café de Carmencita, el té de Enrique, los orujos de Manuel y el gin-tonic de Antonio. Casi ná.

Ya en los postres llegaron Mari y Juan Antonio. ¡Qué sorpresa tan agradable! Los viejos amigos nunca se olvidan aunque los frecuentemos menos de lo que quisiéramos. No comieron casi nada. Ni de lo poco que quedaba en las mesas ni de lo que traían en su cesta. Pero llegaron a ver los excelentes retratos que Fali había hecho. ¡Qué paciencia y habilidad! ¡Menuda sorpresa! Tenemos el grupo lleno de artistas.

Toda la comida fue una delicia, pero lo mejor el excelente ambiente, el buen humor y la charla distendida que entre todos supimos crear. Tenemos que preservar y aprovechar este puñado de amigos. Es un tesoro.

Ni que decir tiene que os agradecemos de corazón vuestra compañía, vuestra amistad y vuestro apoyo en la nueva etapa de jubilados que se nos abre. Contamos con vuestra ayuda para hacerla tan feliz y fructífera como la pasada etapa laboral.



Antonio y Jesús