Mostrando entradas con la etiqueta Sª de Alcaparaín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sª de Alcaparaín. Mostrar todas las entradas

4 de diciembre de 2011

Salida 10 de Diciembre: Sª Cabrilla

Participantes: Fali, Jesús, Paco Zambrana, Paco Ruiz, Marisol, Pili, Paco Ponferrada, Ricardo, Jerónimo, Luci, Manuel Díez, Carlos, Miguel Bermúdez, Lola Díaz y Lola Valle

Distancia recorrida: Unos 18 Km.
Desnivel acumulado: 900 metros


EL SÁBADO: UN STAND DE AUTOAYUDA
Narcisos fétidos, grajos oscuros y crecimiento personal.

Casarabonela a 10 de diciembre de 2011

Amiga, éste es un pack, que usted no puede encontrar en El corte Inglés, ni tampoco en esas librerías esotéricas que visita el jueves por la tarde .Sí, digo jueves por la tarde porque el jueves es la antesala de la ilusión, el día de la posibilidad. La tarde de la renovación. Quizás algo le suceda .

Explico en qué consiste este Kit de la ilusión 10 de diciembre sábado:

• En llegar a Casarabonela y empezar el desayuno con ambiente etílico; ya en la puerta de la cafetería cinco varones, con copas de coñac o aguardiente en las manos planean la montería, preparan el día de caza. Saborean su día de montaña en Sierra Cabrilla. Dentro del bar, otro paisano saluda con un eufórico ¡Buenos días! Y otros, en la barra acarician sus buenas copas como adelanto del regocijo que les traerá las liebres de la caza. Han madrugado los moriscos tanto que nos han desviado de la Cabrilla y hacen que del Kit de la vinoteca ,se despliegue la flexibilidad, cual peine de un bolsillo ajustado. Recuerde, tantas páginas de libros pasadas en esas, sus tardes. En todas, no importa el título del libro, hay un capítulo dedicado a la flexibilidad.

• En saborear la almendra, la manteca de cerdo hecha mantecada, los dulces con mucho mortero y anís Porque no sé si le dijeron en uno de esos talleres de fin de semana con estiramiento, que, al menos un día a la semana se deje llevar por los sentidos .Sí, le dijeron que se dejara llevar por la vista y rompiera con lo apolíneo de la semana y que le dejara alguna rendija a Dionisos. Es decir, que además del pan con aceite de todos los días es bueno que pruebe lo que le ofrece el stand de la cafetería morisca. Y en ese momento la Cabrilla se fue al carajo y se convirtió en Grajo.

• En conocer las costumbres del lugar. Este sábado una cruz desdibujada por la cal cuenta que el monte fue en otros tiempos un espacio masculino y que el espacio de la mujer era urbano y privado. Leer, recordar lo que fueron otros tiempos. ¿Cuenta ,entonces , la leyenda que ellas no iban de montería?¿ Ni tampoco a las caleras? ¿Qué nunca vieron la Sierra Nevada desde El Grajo? Siempre hacer memoria, decía Mª Teresa León .Aprender es una parte importante en el Pack. Por eso el próximo jueves deje la librería esotérica y busque ese relato de Marcela intercalado en El Quijote. Marcela, la que quiso ser libre, la que rechazó a todos sus pretendientes y eligió la libertad de los montes.

¿Y la virgen de los róndeles paseó por el monte? ¿Antes de la cruz? ¿Cuándo era pagana? Creo que un día fue tan como el rondel , cazadora como Diana , y que también ella subió al monte por la calzada romana. Despacio.


Nota: Y todo esto ha sucedido antes de las diez de la mañana, de la que fue la penúltima montería del 2011.Incluso, ya estaban los narcisos , autosuficientes y ajenos a la fotografía. Si de verdad quiere desplegar todo el kit , y el pack del Stand de la vinoteca, apúntese , amiga de los tiempos, al Puerto de Frigiliana. Allí conocerá lo que sucede a partir de las diez de la mañana en los montes más agrestes y bellos habitados por Marcela.

No importa, amiga , que usted sea motor perkin en cuatro tiempos.

Nota: el anglicismo Pack no está en el Diccionario


Subiendo por la calzada romana

Ya tenemos el Grajo a la vista

Ricardo con el Pico del Grajo al fondo

Ángelus

Vistas al norte, con Carratraca y el pantano del Chorro

Grupo en el Pico del Grajo

Camino de vuelta

Comida pastoril

Por la senda, entre pinos

Narcissus papyraceus (Narciso fétido - Meado de zorra)

Casarabonela al atardecer

Vinos

6 de febrero de 2011

Salida 12 de Febrero: Sª de Alcaparaín por Carratraca

Sierra de Alcaparaín. 12-2-2011.


   Participantes: Manolo de Nerja, Ricardo, Carlos, Miguel de Torre, Antonio de Fornes, Jesús, Manuel de Rincón, Lola Díaz, Ana, David, Paco Ponferrada, Manuel de Málaga y Jerónimo. Esperábamos a Cayetano y su perra pero no aparecieron.

   Distancia: 16 km. Desnivel acumulado: 870 m.

   Se accede a la ruta desde el Puerto de Málaga, entre Carratraca y Ardales, por el carril que sale al Oeste entrando en la cañada del arroyo del Conejo entre los cerros del Mojón y el Capellán. Al llegar a una divisoria de carriles al lado de una balsa contra incendios aparcamos y enfilamos hacia el Sur por el carril de en medio que está cerrado con una cadena. Es el carril que se introduce por el valle del arroyo del Conejo.

   Poco a poco el grupo se puso en marcha y comenzamos a estirar los músculos y a combatir la frescura mañanera con los primeros repechos. Dejamos un cortijo derruido a la derecha y entre pinos carrascos y praderitas de yerba incipiente y fresca íbamos bastante bullangueros y alegres, pero el ritmo que impuso Manuel de Málaga y los repechos del carril fueron atemperando las voces y las conversaciones. Termina el carril y comienza la senda con vistas muy bonitas sobre todo hacia el Este, hacia la loma de la Herriza, en la que sobresalen farallones rocosos que la erosión ha dejado al descubierto. Hay también un cuevecilla con un pilar exento que parece ayudar a sostener la roca del techo.

   La senda está muy bien trazada, con ascenso constante y uniforme, y sujeta por albarradas de piedra que en el último trecho antes de coronar la cresta aparecen unas encima de otras como una sucesión de paredes.

   En la cresta la senda se divide. Un ramal a la derecha, baja al punto de salida por la cañada paralela más al Oeste (sería nuestro regreso), mientras que la del frente se mete en el altiplano de la Sierra por una trocha entre carrascas y coscojas para desembocar en el carril que desde Ardales sube a la Sierra y baja hacia Carratraca. Las vistas eran espectaculares sobre todo por la gran cantidad de nieve que tenía la sierra de las Nieves y unas pinceladas de ella que conservaba la Blanquilla.

   Continuamos por el carril en dirección Este y Sur. Las conversaciones volvieron a crecer en número e intensidad favorecidas por el llaneo y por la posibilidad de caminar en paralelo, cosa imposible en la trocha, pero en la primera curva a la izquierda cuando el carril comienza a descender, Manuel de Málaga nos metió a buen paso por otra trocha ascendente, hacia el Sur, y de nuevo se volvieron a acallar las voces, hasta llegar a los tajos que caen al valle del Turón. Allí se cambiaron las conversaciones por exclamaciones de admiración. Aparece el valle de la Dehesa de los Galvanes a vista de pájaro con las parcelas delimitadas por ribazos, con los sementeros verdegueando y los almendros blanqueando, con los olivos en perfecta alineación, con los cortijos y las casitas desparramadas aquí y allá unidas por caminillos, con el río Turón al Oeste y la blancura de las casas del Burgo apretujadas entre las colinitas. Y todo ello en una mañana luminosa, con sol radiante, sin viento ¿cómo no quedarse extasiado ante este panorama? Con razón decía Manuel de Rincón “señor, señor, pero a qué sitios más bonitos me traéis”.

   A duras penas retomamos la senda hacia el Este, bordeando los tajos, parándonos de vez en cuando a disfrutar de las vistas. Encontramos la vereda que sube desde puerto Martínez y ya teníamos el vértice geodésico del Grajo (Valdivia dicen los mapas) a tiro de piedra. Excelentes vistas sobre el valle del Arroyo de las Cañas, Carratraca, los pantanos, las sierras detrás de Carratraca, Almorchón, Encantada y Huma. A lo lejos la Maroma, Lucero y Sierra Nevada.

   En la cúspide hicimos la parada del Ángelus y luego desandamos el camino por el altiplano. Pero antes de descender aún nos acercamos al Tajo de la Canana sorteando las carrascas por encima del lapiaz. Las vistas desde la Canana al valle del Turón son también inolvidables y claro, de nuevo Manuel de Rincón repitió su cantinela. Cuesta entrar al Tajo pero las vistas recompensan los pinchazos de las carrascas y los tropezones y resbalones por las rocas.

   Almorzamos antes de descender por la cañada paralela al Oeste de la que habíamos ascendido por la mañana. La senda en esta cañada también está muy bien construida con sus albarradas y serpentea primero por la ladera derecha, luego por la izquierda y de nuevo por la derecha. Cuando la senda cruza el fondo de la cañada casi se pierde pero Manolo la recuperaba enseguida. Los contrastes de la vegetación con los farallones rocosos son tan impresionantes como en el valle del Conejo, pero el valle por el que descendimos es mucho más estrecho, empinado e intrincado, con gargantas que el otro no tiene.

   Termina la senda en un carril por el que seguimos descendiendo, pasamos junto a una casa forestal abandonada y terminamos en donde habíamos aparcado. La Sierra nos despidió con un paseo entre preciosas margaritas (Bellis) que por la mañana estaban cerradas.

   Una sierra a la que volveremos.


Vereda arriba

Enriscado

Parte del grupo con la sierras Prieta, Cabrilla y de las Nieves al fondo

Carratraca desde el Pico del Grajo

Preparando el ángelus en el Pico del Grajo (1.293 m)

Bajando hacia la meseta de la Sª de Alcaparaín

Subiendo al Cerro de la Canana

Tajo de la Canana

En el Cerro de la Canana

Cañada del Arroyo de la Cancha

Bajando por la Cañada del Arroyo de la Cancha 

Castillos de piedra

Carratraca entre dos rocas

Pozo en la antigua Casa Forestal

Bellis

Vinos