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4 de marzo de 2012

Salida día 10 de marzo: Navachica por el Bco. de Cazadores

Pinarillo-Navachica, 10 de marzo de 2012.


Participantes: Lola Valle, Paco Zambrana, Jerónimo, Ana, Paco Ponferrada, David, Enrique, Luci, Luis, Isabel, Paco Ruiz, Fali, Antonio Fornes, Sonia, Mar, Jesús, Antonio Muñoz, Fini y Manuel de Nerja.

Distancia recorrida: 20 km.
Desnivel acumulado: 1.600 m.

Lola V. nos ha enviado esta visión poética de la salida al Navachica; aquí la pongo, delante de la crónica de Jesús que creo, ya habréis disfrutado leyendo.


Que al pie caminante siente
La integridad del planeta

( Perfección de Jorge Guillén)

Tantas cosas que hacen de esta caminata una de las más bonitas que imaginarse pudiera.


(Jesús Cuartero)


Si Dios existe tras los ojos, contempla el mundo desde esta sierra.


Si la belleza pudiera tener nombre propio se nombraría con el nombre ya nombrado de Tajo o con la consonante jota que nombra juventud, majestad, Almijara. La majestad es íntegra en los Tajos del Sol.


Si Guillén en su eternidad pasea estas sierras, el poema lo renombra Perfección en la Almijara.

Ojos da Dios al caminante para sentir, aunque sea un momento, la integridad del planeta .Abre los ojos para guardar tanta hermosura .Contempla .Hazte un uno indiviso. Olvida los fragmentos; pedazo a pedazo caen en el cortijo del Imán. Siente el Uno. Contempla a Dios con ojos consonantes.

Nota: este Dios no se corresponde con ningún Dios monoteísta, es tan solo el Dios de los tajos, al que vi en noviembre y marzo. Dios de los que se juntan a sentir la tierra. Dios del Navachica que aguarda siempre la noche en el Barranco de Cazadores.

A Jerónimo y Jesús, caminantes con jota



Proponer subir a Navachica está siendo sinónimo de grupo grande. Lo fue en la subida que hicimos en noviembre y lo ha sido en ésta.
Bienvenidas Mar y Sonia al grupo, pero Mar necesita un poco más de entrenamiento para salir a disfrutar en vez de a sufrir.
Cuando se va tanta gente se necesita tiempo para todo, para desayunar, para decidir qué coches se llevan y quien va en cada coche, para prepararse…de modo que eran las 8,45 cuando, por fin, nos pusimos en marcha.
La ruta, como siempre, preciosa, por el imponente cañón del barranco de Cazadores, por el apretado barranco del Rey, por las vistas cuando se llega al altiplano, por los sobrecogedores tajos al Chíllar, por la colgada mesetita de la Puerta… en fin, por tantas cosas que hacen de esta caminata una de las más bonitas que imaginarse pudiera.
Tomamos el Ángelus antes de salir del barranco del Rey, comimos en los Llanos de la Mina y como viene siendo habitual también pasamos nuestro ratito de frío. En el Navachica tuvimos entre 2 y 4 ºC acompañados de un viento cortante que nos hizo abrigarnos, tiritar y desear volver a caminar enseguida para combatir el frío.
Desde el Navachica a los Llanos de la Mina rodeamos por el Sur el cerrete que hay en medio haciendo el camino mucho más fácil que cuando coronamos el cerrete y descendemos por la abrupta pendiente a los Llanos.
Tuvimos la suerte que nos acompañaran Antonio Muñoz y Fini. Antonio, que ha pasado toda su vida en la Sierra y que la Sierra es su vida, nos ilustró con su conocimiento de las plantas y sobre todo de la manera de comportarse y reaccionar en la Sierra. Gracias a él sabemos que 6 señales lumínicas o acústicas seguidas durante 1 minuto indican que alguien está en peligro, que necesita auxilio, y esa misma respuesta que te han visto u oído y van en tu ayuda. La manera de señalar a un helicóptero que necesitas ayuda es alzando los brazos de manera que el cuerpo componga una Y, mientras que un brazo alzado recto y el otro bajo, pegado al cuerpo indica que no necesitas ayuda.
Contamos también con la sagacidad de Jerónimo para darse cuenta de cualquier cosa que difiera un poco del entorno. Él localiza como nadie las plantas en flor, las piedras y cualquier cosa poco habitual. En esta excursión encontró unas piedras de azurita y malaquita cuando los 18 que le precedimos ni nos habíamos enterado. También encontró unas plantas de Ophrys tenthredinifera en flor cuando tan raras están siendo en este seco invierno. Es una delicia llevarlo de compañero.
El senderismo, tal como nuestro grupo lo practica, aporta muchos valores a la convivencia. Uno de los más destacados es la solidaridad. Quizá la promueva el saber que salimos juntos y juntos hemos de volver, quizá el permanecer todo el día aislados, en un medio difícil, a veces hostil, el caso es que en el grupo se da una solidaridad que no se aprecia en grupos en las ciudades, pueblos o en otras circunstancias. Compartimos con excelente disposición los coches, la comida, el agua, el vino y los momentos tan frecuentes en los que la belleza del entorno nos embarga. Y de ello obtenemos una gran satisfacción. Cuando alguien tiene un día malo siempre se le echa una mano charlando para hacer más llevadero el esfuerzo, cargando con parte del peso de su mochila, ayudándole en los pasos dificultosos. Incluso se sacrifica parte del disfrute de la caminata por llevar a quien está en dificultades por el camino más corto y fácil. Ayer ocurrió con Fali y David que bajaron con Mar por el barranco de Cazadores dejando de admirar los tajos que caen hacia el Chíllar en todo el recorrido de regreso. Nuestra admiración y reconocimiento hacia ellos.
Queremos seguir teniendo y demostrando esta solidaridad, pero sobre todo la de los buenos momentos reduciendo tanto como sea posible la de los malos ratos. Para ello quizá debamos exigir una mínima preparación física y experiencia en la montaña.
Nuestro grupo admite a todo aquel que se acerca con ganas de salir a disfrutar de la Sierra. Debemos preservar esta solidaridad y buen ambiente, pero también ser conscientes de a quien traemos y por donde.
Es por ello que nos gustaría que cualquier persona que le guste disfrutar de la naturaleza en la montaña y que se decida a caminar con nosotros cumpliera al menos estos tres requisitos:

1. Que tenga experiencia en andar por la montaña.
2. Que sea capaz de hacer recorridos de 20-22 km con desniveles entre 1.000 y 1.600 m.
3. Que traiga alegría, buen humor y ganas de pasarlo bien.

Palabras. Salieron cajero y quijero. Cajero para el talud que en las acequias está entre el nivel del agua y la superficie del terreno y Quijero como lado en declive de la acequia. Ambas están admitidas.


Allium subvillosum

Barranco de Cazadores

Flor de boj (Buxus balearica)

Sendero arriba

Mirador bajo el Almendrillo

Por el Barranco del Rey

Parte del Grupo en el Navachica

Bajando hacia los Llanos de la Mina

La comida

Bajando los Tajos del Sol

Desde abajo

Desde arriba

Un paisaje sorprendente el que desde aquí se ve

Almendrón desde los Tajos del Nido del Buitre

Bajando hacia el Almendrón

Almendrillo y Almendrón desde la Puerta

Ophrys tenthrendinifera

Vinos

9 de enero de 2011

Salida 8 de Enero: El Cielo por Lomas Llanas

1.200 metros de desnivel acumulado y diez horas y media de camino, contando las paradas, hacen de esta subida al Cielo la más larga en distancia y tiempo pero también la más bonita y espectacular.

La primera parada al comienzo de la destrozada senda en el Barranco de Cazadores. El sol iluminaba los altos paredones pero en el fondo del barranco la umbría y la humedad nos impedían quitarnos el abrigo.

Desde el mirador, la inconfundible imagen del Almendrillo.

En la humedad del barranco y entre las hojas de las encinas y las acículas de los pinos vimos algunos hongos, no muchos. Esta estrella de tierra (Geastrum...) nos llamó la atención por su forma tan singular.

Los Tajos del Sol (¡Y pensar que algunas veces hemos bajado por ahí viniendo del Navachica!)

Mientras algunos amojonaban la perdida senda de Lomas Llanas, otros aprovechaban para hacer un descanso en el camino.

Por el pinar de Lomas Llanas, donde nos sorprendieron el tamaño y la majestuosidad de algunos pinos.

El pinar de Lomas Llanas visto desde un puertecillo que hay en la cresta. A la izquierda, El Almendrón; a la derecha, el Tajo del Buitre; en el centro, El Cisne, y al fondo, La Maroma.

Cualquier momento es bueno para parar y hacer una foto... o, simplemente, contemplar el paisaje...

o compartir un momento de charla: son esos instantes que por más que repetidos, son únicos.

Y esta es la cresta por la que llegamos al Cielo. Podríamos decir que más que subir a la cima, bajamos.

Sólo falta S. Pedro.

Foto del grupo en la cima del Cielo : Hacía algo de viento pero no para tanto, ni nadie pretendía quitársela.

Bajando como las cabras que nos precedían. Se hacía tarde y Manuel emprendió con ganas el descenso.

Y por la Cuesta de la Luna el atardecer nos alcanza.

Y el anochecer.

Y la noche.
Gracias a Manuel y a su linterna de dinamo, pudimos salir de la vereda al carril.
Y a Carlos, que se entretuvo en sacar su estela.

25 de octubre de 2010

Salida día 30 de Octubre: Nerja - Sª de S. Juan - Cruz del Pinto


Sierras de San Juan y del Pinto


Victoria, Cecilio, Nico, Paco Ponferrada, Rafa, Jesús

17,5 km, 900 m de desnivel acumulado

La salida del sábado 30 no tuvo buena acogida desde el principio. La propuesta de los Alcornocales tuvo sólo respuestas de Victoria-Cecilio, Jesús y Rafa. El cambio a la zona de Nerja desanimó a Jerónimo y animó a Paco. Al final apareció Nico y los 6 desayunamos en Caleta y emprendimos con ganas la ruta propuesta.

Salimos de San Juan de Capistrano, subimos al collado de San Juan, bajamos al Chíllar, subimos por la tubería al comienzo del canal, lo recorrimos hasta la senda de los Galgos, bajamos de nuevo al Chíllar, subimos al collado Jiménez, bajamos al barranco del Espejo, subimos al collado Garzón, bajamos al barranco Ancho, subimos al collado de Frigiliana, bajamos al collado del Pinto, subimos a la Cruz del Pinto, bajamos al Chíllar y finalmente, subimos a San Juan de Capistrano. Total, un sube y baja incesante.

Tiempo nublado, con excelente temperatura y sólo chispeó de 10 a 12 sin que tuviésemos que emplear los impermeables. El Chíllar con un chorro enorme de agua que dificultaba su cruce y la acequia recién limpiada. Pocas flores pero un ambiente fenomenal en el grupo, como siempre. Rafa pudo matar en parte su hambre de sierra y encarar con mejor ánimo lo que queda de trimestre en las llanuras parisinas.


Amanece en Frigiliana

Buscando madroños
Dianthus broteri



El momento de la comida


En la Cruz del Pinto


Ranunculus bullatus
El grupo en la acequia