Vistas las negras nubes que cubrían la Sª de Camarolos y la zona del Gibalto y después de desayunar aceite con pan acompañado de café con leche, decidimos cambiar la ruta y dirigir nuestros pasos hacia el Vilo, con unos 3º de temperatura y un viento que cortaba las palabras.
Ya en el Vilo, un frío de no sé donde; así que, bien abrigados, nos hicimos la foto de rigor y ladera abajo, hacia el suroeste, buscando paisajes más caldeados.
La comida, como siempre, de lujo. Al tibio sol del mediodía, dimos cuenta de todo aquello que traíamos, por suerte, calentito o calentado.
Desnivel: Unos 500 metros.
Distancia recorrida: Unos 15 km. aproximadamente.