6 de enero de 2012

Salida día 14 de Enero: Tajos del Fraile, Dª Ana y Gómer

Fraile, Doñana y Gomer. 14 de enero de 2012.


Participantes: Jerónimo, Ana, Paco Ponferrada, Lola Valle, Paco Zambrana, Miguel de los Contenedores, Lola Díaz, Félix, Enrique, Manolo Tarifa, Carlos, Ricardo, Antonio Fornes, Fali, Jesús y Alfonso.

Distancia recorrida: 10 km.
Desnivel acumulado: 900 m.




Muchísima afluencia para esta excursión, cortita pero con mucho encanto, muy apropiada para iniciar la temporada después del descanso navideño.
Félix, Manolo y Alfonso, bienvenidos a la Vinoteca Andarina. Tres nuevos de una tacada, casi nada.
Llenamos el bar de la señora Teresa en Alfarnate donde desayunamos el consabido café y rebañamos aceite de los platos hasta quedar ahítos. Llevamos los coches a la fuente del Conejo, punto de arranque de la caminata..
Caminamos unos 500 m por el carril de Riogordo hasta tomar un ramal hacia el Sur, hacia el Fraile. Termina el ramal y comienza un paso de ganado que sube directo hacia una cañada la Noreste del Fraile. El carrilillo, el paso de ganado y después la cañada son muy empinados y los cogimos con garbo, de modo que el grupo se fue estirando para formar un rosario de personas por toda la cuesta. La hierba y las piedras estaban húmedas y resbalaban lo suyo. En esas condiciones consideramos muy arriesgado subir al Fraile y decidimos cruzar la cresta al Este de la cima para descender al valle entre Fraile y Doñana. Entre tanto Félix subía despacio y Jerónimo y Miguel le acompañaron dando la vuelta al Fraile por el Oeste evitando así subir a la cresta.
De ese valle central enfilamos hacia Doñana por detrás del Pulgarín. Ascendimos despacio, con mucho cuidado porque las piedras seguían húmedas y resbalaban. Aún con cuidado hubo varios resbalones. Doñana es uno de los mejores balcones de la Axarquía, con unas magníficas vistas al Sur, a la canal de Colmenar a Periana, al pantano de la Viñuela, a las cordilleritas entre la canal y la costa y hacia el mar. Impresiona estar colgado ahí en unos tajos verticales de más de 200 m con todo ese panorama a tus pies.
De Doñana bajamos al arroyito que separa el Gomer de Doñana por el primer valle que se encuentra al descender hacia el Oeste. Hubiera sido mucho más cómodo haber bajado por donde subimos porque este valle es estrecho, bonito y agreste, pero con mucha pendiente y unos tajillos dificultosos al final.
Salvamos el arroyito y su peñascal por la izquierda y allí tomamos el Ángelus. Continuamos rodeando al Gomer por el Sur. Hay un primer entrante en el roquedo que no es por el que se sube. Hay que seguir rodeando el Gomer hasta un segundo entrante ya dando al Oeste. Por él subimos hasta el pie del roquedo y comenzamos a trepar. El Gomer tiene como tres escalones. El primero que sube hacia el Este hasta un colladito que da vistas a unos estratos rojos más al Este. El segundo remonta esos estratos rojos hasta una zona más llana y el tercero desde esa zona más llana hacia el Norte, hacia la cima del Gomer trepando por una vaguadita. La cresta del Gomer es estrecha, con grandes peñascos muy cuarteados, difícil de andar, pero es un nido de águilas con precipicios por todos lados. Si no hay viento se puede disfrutar un rato del panorama pero si lo hay se ha de bajar enseguida porque es peligroso permanecer allí.
Del Gomer proseguimos hacia el Oeste, hacia los cortijos Farriña y Cuartillo. El Farriña tiene una buena fuente bajo él y allí comimos no sin antes haber discutido durante un buen rato por el mejor sitio para sentarnos. Del cortijo aún se conservan paredes, ventanas y la estructura general, en cambio del Cuartillo ya no queda nada. Esta zona entre el Gomer y la sierra del Rey tiene muy buena tierra y agua, hay por tano una feraz vegetación y unas encinas y quejigos memorables. Del cortijo del Cuartillo salimos al carril de Riogordo a Alfarnatejo y por él regresamos a la fuente del Conejo..
Hay que señalar unas cuantas plantitas que nos alegraron el recorrido: el lirio de invierno con flores azules y blancas, la vinca, el narciso meado de zorra y la clemátide de invierno, especie que hemos visto pocas veces y aquí, entre los cortijos Farriña y Cuartillo, crece estupendamente apoyándose en los arbustos cerca de las cañadas.

Subiendo hacia El Fraile

Bajando del Dª Ana

Iris planifolia var. blanca

Ángelus entre el Dª Ana y el Gómer

Zerynthia rumina - Mariposa arlequín

Subiendo por el tobogán del Gómer

Como cabras

Grupo en la cima del Gómer

Por la cresta

El Dª Ana desde la cresta del Gómer

Carlos en las alturas

Bajada del Gómer

Vistas desde el Cortijo Fariñas

Clematis cirrhosa - Clemátide de invierno

Levantando el campo después de comer

Vinos

1 de enero de 2012

Salida día 7 de Enero: Tajo de Gómer (Cancelada)

Por falta de quorum, ya que el personal parece que anda todavía de festejos navideños, la salida de esta semana se cancela.

Y puesto que parece que había interés en hacerla, se pospone para la próxima.

Para Alfonso y María: Ya que no ha contestado nadie, pues ninguno estábamos seguros de ir, os diré que no hay ningún problema para que vengáis cuando queráis. Normalmente quedamos para desayunar y desde el lugar del desayuno organizamos coches o salimos andando, si el lugar lo permite.

20 de diciembre de 2011

Día 31 de Diciembre: Brindis fin de año en la Maroma y comida en La Alcauca

Hora de salida: 9.30
Llegada a La Maroma: 12.30
Media hora para disfrutar de las vistas, del cielo radiante, del aire fresco, de la compañía, de la soledad...
Llegada a la Alcauca: 15.00
Saludos, abrazos y besos a Manuel y Rafa que nos esperaban con la mesa puesta, ¡y qué mesa!
Y a comer y a beber que el hambre y la sed aprietan, calman los ánimos y desatan las lenguas con un postgusto a oveja merina a la francesa.
Despedida: Son las cuatro y media, el sol se ha ido y el frío arrecia.
Despedida: Son las cinco y cuarto y el sol ha vuelto a salir.
¡Feliz 2012!
Y como decía aquel que a Lourdes fue...
¡Virgencita, que me quede como estoy!

Camino a la cumbre

Llegando al Collado del Espino

Ya no caben más en el vértice

Descorchando el cava

Desde La Maroma...

Vistas a Los Llanos de Zafarraya

Indicación navideña para los últimos

Comida en La Alcauca

Felicitaciones navideñas


Desde la Vinoteca, Felices Fiestas a todos los miembros de este maravilloso grupo, deseando especialmente la pronta recuperación de aquellos que andan algo delicados de salud.
Y que el próximo año nos volvamos a encontrar por esos caminos y veredas, bajo el sol, la lluvia, azotados por el viento o andando bajo las estrellas.

P.D.: Cuidado con los atracones, que ya sabéis... que de los que comen y beben, alguno se salva.

11 de diciembre de 2011

Salida día 17 de Diciembre: Desde El Acebuchal al Pto. de Frigiliana: Circular alrededor del Lucero

Circular del Lucero desde Acebuchal. 17 de diciembre de 2011


Participantes: Jerónimo, Paco Ponferrada, Lola Díaz, Manuel de Nerja, Lola Valle, Paco Zambrana, Fali, Enrique, Carlos, Lucía, Luis, Ricardo, Antonio de Fornes, Jesús.

Track de ruta

Vídeo de la salida:




Recorrido: 24 km.

Desnivel acumulado: 1345 m.



EL VIENTO
Protagonista del día


Con la fuerza de un camino

Con un alma alquilada

y un poco de estrés en el calcetín

Dejas que Poseidón

Ponga piedras en tu mochila


Con Itaka resucitada en la vereda

En cada senda empinada

Entra el verde en tu bolsillo


En otra senda más empinada

Se cuela el miedo

El miedo

a los cíclopes de la vida


Cuando la senda no da cuartel

comienza empinada,

termina empinada

y en algunos sitios se torna empinadísima

limpia de monstruos

tus lágrimas alquiladas


Eolo , hijo de Hípotes

O hijo de Poseidón

Vulnerable a la fuerza de tu calcetín

Vencido por tu mochila

Comienza a ser aire

Termina brisa

Se torna Ítaka



La vida fue tantas veces como esta circular del Lucero desde Acebuchal , descrita por Jesús Cuartero con estas palabras:” La senda no da cuartel, comienza empinada, termina empinada y en algunos sitios se torna empinadísima”.

Tantas y tantas veces sentí que la vida se tornaba una senda empinadísima en grado superlativo. Hubo tantos vientos y tantos poseidones que fueron protagonistas de tantos días, que no hubo más remedio que buscar en la mochila los versos y tirar lejos, muy lejos , las pesadas piedras que encorvaban la espalda.


Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,

ni la cólera del airado Poseidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta

si tu pensamiento es elevado, si una exquisita

emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Kavafis


Con profunda admiración a la crónica de Jesús Cuartero, a sus detalladas descripciones, a la precisión de sus adjetivos, siempre en su lugar; sin estorbar al nombre en su tarea del decir de la realidad, en su particular toponimia, sin molestar al verbo en su narración.

Con admiración a su tiempo desde mis tiempos.

Lola Valle.




Crónica de Jesús:
Bienvenidos Enrique y Luis. Habéis demostrado un excelente nivel.

Otra excursión multitudinaria. Últimamente no bajamos de 12 participantes. ¡Qué éxito!

Desayuno en Caleta, reagrupamiento en los coches y llegada al Acebuchal a las 8.30. Buena hora para prepararnos y comenzar la caminata. Ya en Caleta soplaba el viento y durante el viaje se veían las nubes pegadas a la cresta de la cordillera, nubes de viento, que anunciaban al protagonista del día: el viento.

Por el arroyo del Acebuchal aprovechamos la sendita que va a trechos paralela al cauce. Esa misma senda nos sacó del cauce hasta el carril a Granada y continuaba camino de la venta del Jaro. Nosotros bajamos por el carril al cauce, dejamos venta Cebollera que parece tener algunas obras de reconstrucción, y continuamos por el carril hasta el collado de Páez Blanco. Y desde allí hacia el Daire por encima de nuestro querido y conocido barranco Moreno. Apareció la cortijada del Mirlo allá abajo rodeada de los antiguos bancales y nos sorprendieron las cascadas que forma el Magadillas antes de unirse al Zarzadilla y formar el barranco Moreno por encima de la cascada grande.

El arroyo que baja de la cresta de los Civiles traía su chorrito de agua y el Zarzadilla mucha más. En el Zarzadilla abandonamos el carril y tomamos la senda señalizada hacia la cresta de los Civiles. Gracias a que estaba limpia en su comienzo, sino las zarzas nos hubieran impedido el paso. Sobrepasamos la zona de manantiales y detrás del derruido cortijo del Mirlo (homónimo del de barranco Moreno pero mucho más humilde) tomamos una senda recientemente abierta y bien marcada que nos evitó subir al collado de los Civiles. La senda no da cuartel, comienza empinada, termina empinada y en algunos sitios se torna empinadísima, pero cumple su papel en una ladera imposible, casi vertical. Para suavizar los enormes repechos teníamos el viento de cara, tan fuerte que en algunos momentos nos desequilibraba y acentuaba enormemente la sensación de frío. Esos 3-4ºC, a la sombra de la cresta de los Civiles y con semejante vendaval se hacían difícilmente soportables. Así que para combatir el frío procurábamos andar todo lo deprisa que podíamos lo que fragmentó el grupo y provocó quejas de las chicas que se sintieron abandonadas. Tratamos de esperar para reagruparnos pero con aquel viento y aquel frío era imposible estar sin caminar. Al coronar la cresta nos dio el sol y allí ya se produjo el reagrupamiento.

La sendita crestea, rodea un cerro, llega al collado Bartolo y sigue cresteando hasta que un farallón rocoso impide seguir. Entonces hay que girar a la izquierda y pasar un par de cañadas por pequeñas repisitas. Es un trecho corto pero que lleva su tiempo porque hay que ir con los cinco sentidos. Una vez pasadas reaparece la senda y ya con tranquilidad hicimos el Ángelus..

Por un pequeño collado nos introdujimos en el principio del valle del Zarzadilla y serpenteando nos acercamos al collado de la Perdiz. Asomarnos al collado y recibir un bofetón de viento fue todo uno. El viento debía ir a más de 100 km porque nos impedía caminar, los oídos silbaban, nos produjo dolor de cabeza y a Lola Díaz la tiró al suelo y sólo con la ayuda de Paco Ponferrada logro sobrepasar la cresta y entrar en la cañada granadina que nos protegió de semejante vendaval. Sin duda fue el viento más fuerte que ninguno había experimentado. Esta semana se celebraba el centenario de la llegada al polo Sur. Scott y sus compañeros, de vuelta tras el fracaso de llegar los primeros, ya debilitados y con pocos víveres, tuvieron que pasar varios días sin salir de la tienda por una enorme ventisca, intentaban andar y no avanzaban. Después del vendaval del collado de la Perdiz todos comprendemos mucho mejor su sensación.

Abrigados ya por el valle llegamos al collado de Cácines e iniciamos la senda de los Moriscos para rodear el Lucero. La preciosa senda, excelentemente recuperada, con su mirador del Agua incluido, nos llevó al collado Caracolillo y al puerto de Frigiliana. Poco más abajo paramos a comer, al sol y abrigados ya que los 6ºC que teníamos no permitían otra cosa. Buenos, vinos, buena comida, buenos tés y charla amena, como siempre.

Disfrutamos de la bien trazada senda al puerto que aprovecha cañones y angosturas entre roquedos para avanzar y bajar cerca de Venta Panaderos primero y al carril que recorre toda la sierra después. Por el carril llegamos a Puerto Blanquilla y por el cauce del Acebuchal a Venta Cebollera y al Acebuchal ya con muy poquita luz.

Un recorrido muy bonito, aunque duro, que el viento se encargó de endurecer más. Surgen varias propuestas adicionales: explorar el Magadillas desde el carril al lado del Daire hasta el comienzo del barranco Moreno, el Zarzadilla desde el final del carril que sale del cortijo del Mirlo, la cresta de los Civiles para unir el collado de los Civiles con la senda que ya conocemos, unir el collado Blanquilla con la venta del Jaro y el arroyo del Acebuchal. No nos van a faltar rutas nuevas.

Agradecer la iniciativa de limpiar las sendas entre el Daire y Venta Panaderos que se ha debido hacer este año o en 2010.


En el Pto. de Páez Blanca

Subiendo los primeros repechos hacia la Cresta de los Civiles

P'arriba

Formaciones rocosas

Cerro de la Mota

En el Collado de los Civiles

Cresteando

Pino

Bajo el Lucerillo, cerca del Collado de la Perdiz

Paso complicado

Llegando al Collado de la Perdiz

Bajo el Lucero

Sª Nevada desde la Senda de los Moriscos

Pino-culebra

En el Cerro Caracolillo

Pto. de Frigiliana

Bajando del Pto. de Frigiliana

Tajos en el Bco. de las Angustias

Pinos sobre las crestas

Cisne al atardecer

Anochece

Vinos